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sábado, 11 de julio de 2026

Nuestra Tierra

Quien dibuja los mapas que administran nuestro territorio?

Como se decide la construcción de un patrimonio colectivo?

Que pasa cuando no todas las expresiones son invitadas a participar de las mesas donde esas cuestiones se deciden?

https://ok.ru/video/14379843848946















Lucrecia, una antena de los mas profundo de la época.

https://www.youtube.com/watch?v=P5T9t3XjPDU





viernes, 10 de julio de 2026

El museo como territorio

Compartimos algunas ideas conceptuales acerca de nuestro proyecto para el Museo Nacional del Ecuador, concurso que se encuentra en revisión; ya habrá tiempo de compartir el proyecto, cuando tengamos instrucciones de parte de la organización acerca de los pasos a dar. 


Intro

Mil setecientos kilómetros entre la oceánica Galápagos en la placa de Nazca, y el biodiverso Yasuní en el límite amazónico oriental: una dimensión atravesada por seiscientos kilómetros de cordillera andina de norte a sur, que tiene en sus seis mil metros de altura el punto más alejado del centro del planeta; y aquí, en medio de esa síntesis de líneas, de transhumancias ancestrales y dimensiones históricas, cotas geográficas y referencias geodésicas, Quito y su Museo Nacional: el patrimonio de una Nación, en una ciudad a su vez, Patrimonio de la Humanidad.

Dieciocho nacionalidades indígenas habitando diversidad de regiones geoculturales, diferentes cosmogonías y sus expresiones, luego mestizadas y afectadas por nuevas capas y sentidos, con la cultura incaica primero, la hispana más tarde, la global hoy: tradiciones, creencias y expresiones integrándose en el tiempo, y el estado Nación finalmente, a cargo de articular y dar sentido a tan complejo acervo:

¿puede un edificio representar semejante diversidad?


A la complejidad inherente a alojar semejante diversidad patrimonial, el proyecto de un Museo Nacional suma el desafío de asumir en la misma operación la doble dimensión de la representatividad y apropiación local, con la integración a la conversación publica global.

¿Qué estrategia podría abrazar ambas dimensiones?

Hemos valorado un aspecto que como invariable atraviesa a todas las culturas locales en sus distintas épocas hasta el día de hoy: la íntima relación que han establecido con la Naturaleza.

En cada época, para cada una de esas cosmogonías ancestrales, la Naturaleza ha dado sentido al sistema de creencias y normas, a tal punto que ha sido el Ecuador contemporáneo el primer país en incorporarla como sujeto de Derecho en su carta magna.

En esa doble dimensión que parece ser estructurante para su cultura, el Ecuador es también referencia global a partir del trabajo de Alexander Von Humboldt en sus viajes de estudio por la región, y sus hermosos y fundamentales registros que dan origen a la concepción de la Naturaleza Moderna. 

Es finalmente en esa tensión entre cultura y naturaleza que encontramos un argumento central estructurante para este proyecto, donde imaginamos al proyecto no ya como un edificio que aloja una colección, sino como un campo de interpretación social activo, un territorio que integra el patrimonio, y lo pone a debate: organiza diferencias, hace visibles diversidades y tensiones, para construir y expresar una mirada colectiva de su época y su lugar. 



Fragmento de la memoria original del proyecto presentado. 

MUNA Ecuador: El Proyecto

 

EL Proyecto

El Museo Nacional del Ecuador alberga una colección excepcional que abarca más de 12.000 años de historia, desde los primeros asentamientos humanos en el territorio hasta las expresiones contemporáneas de la cultura ecuatoriana. A esta riqueza patrimonial se suma una propuesta curatorial abierta y compleja, capaz de generar múltiples lecturas e interpretaciones. El museo asume, además, una vocación educativa, cultural y urbana, estableciendo vínculos activos con el paisaje y con la ciudad.

El proyecto responde a estas condiciones fundamentales. Más que un contenedor de objetos, el museo se concibe como una plataforma para explorar la colección, ponerla en valor y ofrecer al visitante distintas formas de aproximarse a ella. La arquitectura no impone una única narrativa; crea las condiciones para que múltiples recorridos e interpretaciones puedan coexistir.

Proponemos un edificio compuesto por tres elementos complementarios:

  • Una serie de plataformas cuadradas de 72 metros de lado, conectadas mediante un recorrido ascendente a través de escaleras perimetrales. En ellas se desarrollan los espacios expositivos, las áreas de acogida y una secuencia continua que conduce desde la plaza pública hasta una terraza mirador.
  • Un volumen anexo que alberga los programas complementarios del museo: biblioteca, mediateca, aulas, talleres, espacios de trabajo colaborativo y oficinas administrativas.
  • Un sistema de subsuelos que contiene las reservas patrimoniales, los talleres de conservación y restauración, el auditorio y los estacionamientos.
 

Museo – Territorio – Plataforma

El museo se organiza a partir de una estructura racional basada en el principio de planta libre. Los espacios destinados a la colección permanente ocupan dos grandes niveles expositivos, concebidos con la máxima flexibilidad para permitir futuras transformaciones curatoriales y museográficas.

Del mismo modo, las exposiciones temporales se desarrollan en una gran sala ubicada en el tercer nivel, capaz de subdividirse, combinarse o reconfigurarse según las necesidades de cada montaje.

La arquitectura establece así un marco estable para una institución en permanente evolución.


Implantación

Liberar la planta baja

La implantación del edificio busca maximizar la continuidad entre el Parque La Carolina y el futuro Bulevar La Pradera. Para ello, la planta baja se concibe como una gran plaza cubierta que actúa simultáneamente como espacio de acceso, lugar de encuentro y articulación urbana.

La ocupación del suelo se reduce al mínimo indispensable. En este nivel se concentran únicamente las funciones de acogida, los servicios al visitante y las áreas de carga y descarga. Los programas de mayor aforo —auditorio, cine y sala de usos múltiples— se ubican en el primer subsuelo, manteniendo una relación visual directa con el vestíbulo principal.

Un patio-anfiteatro abierto a la plaza permite acceder a estos espacios de manera independiente, posibilitando su funcionamiento fuera del horario habitual del museo y favoreciendo la realización de conferencias, proyecciones y eventos públicos.



Accesos y circulación principal

El acceso principal se sitúa en el centro de la plaza cubierta. Desde este punto se inicia una travesía ascendente a través de los tres niveles expositivos, concebida como una experiencia continua de descubrimiento.

La circulación puede realizarse de distintas maneras:

  • Mediante el recorrido perimetral de escaleras que conecta las plataformas.
  • A través de las escaleras mecánicas situadas frente al núcleo vertical principal.
  • Utilizando los ascensores públicos.

Estas alternativas pueden combinarse libremente, permitiendo recorridos diversos y adaptables tanto a las preferencias de los visitantes como a las estrategias curatoriales de cada exposición. Un visitante puede ascender mediante las escaleras mecánicas y descender por el recorrido perimetral, o construir su propia secuencia de desplazamientos dentro del edificio.

El volumen anexo es accesible desde este sistema de circulación y concentra las actividades complementarias a las exposiciones: biblioteca, mediateca, aulas, talleres y espacios de trabajo colaborativo.

Accesos independientes y funcionamiento fuera del horario del museo

Diversos programas cuentan con accesos autónomos que permiten su funcionamiento independiente del museo:

  • El auditorio, el cine y la sala de usos múltiples son accesibles directamente desde el patio-anfiteatro de la plaza.
  • El restaurante principal se ubica en un volumen circular independiente dentro de la plaza de acceso.
  • El restaurante mirador, situado en el tercer nivel, dispone de acceso directo mediante ascensor desde la plaza pública.
  • El estacionamiento comparte este acceso vertical, permitiendo su operación independiente sin interferir con el funcionamiento del museo.
  • Los locales comerciales se orientan hacia el Bulevar La Pradera y mantienen una relación directa con el espacio público.

Esta estrategia permite ampliar el tiempo de actividad del conjunto y reforzar su papel como equipamiento urbano activo más allá del horario expositivo.


Acceso de personal, logística y carga

El volumen anexo concentra las operaciones logísticas del museo. En él se ubican la zona de maniobras, los muelles de carga y descarga y el acceso del personal, garantizando una clara separación entre los flujos públicos y los flujos operativos.



El movimiento vertical de obras, materiales y personal especializado se realiza a través del núcleo logístico, conectado con todos los niveles del edificio, incluido el entrepiso de uso restringido. Esta organización permite compatibilizar la complejidad operativa del museo con una experiencia pública clara y eficiente.

Crecimiento

El crecimiento futuro del Museo sobre el predio N°133234 está contemplado como un dato concreto, por lo que nuestro proyecto asumirá esa operación anexando el nuevo edificio cualquiera sea su escala, sin afectar al edificio principal de las salas.

Reservas y Laboratorios de Conservación

Las reservas patrimoniales se sitúan en el primer subsuelo, donde pueden garantizarse las máximas condiciones de seguridad y control ambiental. Un corredor logístico conecta todas las áreas de almacenamiento con los talleres de conservación y restauración, optimizando los movimientos internos de las colecciones.

Los talleres se conciben como espacios visibles para el público. Desde las áreas abiertas del subsuelo, los visitantes pueden observar los procesos de conservación, investigación y restauración que tienen lugar en ellos. De este modo, el trabajo técnico normalmente oculto pasa a formar parte de la experiencia museística.

La entrada de luz natural se produce mediante grandes vacíos que conectan visualmente los talleres con la planta baja, reforzando la relación entre las actividades públicas y las funciones especializadas del museo.

Sostenibilidad

1. Premisa ambiental: el clima de Quito y el espacio público

El museo responde a las condiciones del entorno andino ecuatorial de Quito. Su altitud, la intensa radiación solar, las temperaturas moderadas, las lluvias estacionales y las marcadas oscilaciones térmicas diarias determinan la forma del edificio, expresándose en su volumetría, fachada y paisaje. Debido a la proximidad de la ciudad al ecuador, el sol alcanza ángulos elevados y se desplaza entre el norte y el sur a lo largo del año, por lo que el edificio controla la incidencia solar en múltiples orientaciones. Sistemas de protección horizontal, retranqueos profundos, repisas de luz, aleros, iluminación cenital filtrada y acristalamientos de alto rendimiento reducen el deslumbramiento, la exposición a la radiación ultravioleta y el sobrecalentamiento, manteniendo al mismo tiempo una adecuada iluminación natural en las áreas públicas.


(Sombras sobre el sitio a lo largo del año)

El espacio público constituye un umbral ambiental entre la ciudad y el museo. Plazas sombreadas, recorridos cubiertos, áreas de descanso y puntos de agua generan espacios exteriores confortables, mientras que la vegetación nativa y andina aporta sombra, evapotranspiración, biodiversidad y absorción de aguas pluviales. La lluvia se entiende tanto como un recurso como un parámetro de diseño. Cubiertas, patios y superficies pavimentadas recogen, ralentizan, filtran y reutilizan el agua. El edificio reduce la velocidad del viento y proporciona un microclima confortable durante la mayor parte del año.


 

 

 

 


(El espacio público alrededor del sitio ofrece un ambiente confortable durante todo el año gracias a bajas velocidades del viento



2. Estrategia de diseño pasivo

La estrategia parte del rendimiento pasivo. La volumetría es compacta allí donde el edificio requiere estabilidad térmica y protección de las colecciones, y más abierta donde resultan beneficiosas la actividad pública, la iluminación natural y la ventilación natural. Esto genera una jerarquía clara. Las galerías y archivos protegidos se ubican en el núcleo estable; las circulaciones, áreas educativas y espacios complementarios semiacondicionados se sitúan en el perímetro; y los espacios exteriores sombreados se extienden más allá del edificio.

Grandes voladizos y espacios de transición reducen la demanda energética. La masa térmica del hormigón de bajo carbono estabiliza las condiciones interiores, mientras que la ventilación nocturna disipa el calor acumulado en las áreas que no albergan colecciones, reduciendo la necesidad de refrigeración mecánica.

La luz natural se introduce de forma selectiva. Vestíbulos, foyer, cafetería y áreas de circulación reciben luz filtrada, mientras que galerías, archivos y depósitos la difunden, filtran o excluyen según los requerimientos curatoriales, incorporando filtración total de radiación ultravioleta, acceso para mantenimiento y sistemas de oscurecimiento total.

(Exposición solar sobre las fachadas del proyecto, mostrando la efectividad de los voladizos —las áreas más oscuras indican mejor desempeño)


3. Estrategia de sistemas activos

El museo se divide en zonas ambientales según su uso, ocupación, requisitos de conservación y horario de funcionamiento.

Las áreas sensibles para las colecciones utilizan sistemas HVAC de nivel museográfico, con control preciso de temperatura, humedad, filtración y renovaciones de aire. Estos sistemas se dimensionan según la demanda real y se apoyan en envolventes de alto rendimiento, zonas de amortiguación y masa térmica interior. La recuperación de calor, la ventilación controlada por demanda y los equipos de alta eficiencia reducen el consumo energético.

Los espacios menos sensibles emplean una estrategia de funcionamiento mixto, alternando ventilación natural, asistencia mecánica o acondicionamiento completo según la estación y la ocupación.

La iluminación constituye una carga energética importante; por ello, el proyecto utiliza luminarias LED de alta eficiencia. La iluminación de las galerías responde a los límites de conservación, mientras que los espacios públicos aprovechan prioritariamente la luz natural.

Un Sistema de Gestión del Edificio (BMS), organizado por zonas, supervisa los sistemas HVAC, la humedad, la iluminación, los dispositivos de sombreado, la ventilación, el consumo energético, el agua, la calidad del aire, la seguridad y las alarmas, con medición sectorizada por áreas de uso.

Los paneles fotovoltaicos instalados en las cubiertas aprovechan la radiación solar constante propia de la ubicación ecuatorial de Quito. Se complementan con cubiertas verdes y cubiertas biodiversas que favorecen la retención de agua, la biodiversidad y el control de la iluminación natural.

Categoría de desempeño

Objetivo preliminar

Energía operativa

EUI objetivo de aproximadamente 100–140 kWh/m²·año, sujeto a requisitos de conservación. La neutralidad energética es técnicamente viable, aunque incrementa los costos.

Contribución renovable

Compensación del 50–65% del consumo anual de electricidad, apoyada por la gran superficie de cubierta.

Reducción del consumo de agua potable

40–50% respecto a un edificio convencional de referencia.

Iluminación y medición

Iluminación LED integral con controles por luz natural y ocupación, y medición sectorizada por usos y zonas.

Puesta en marcha

Programación estacional y ajuste posterior a la ocupación.

 

 

4. Diseño integrado del agua

La estrategia hídrica se basa en la captación, reducción, reutilización y liberación controlada del agua.

Las cubiertas y marquesinas recolectan agua de lluvia, que es filtrada y almacenada para usos no potables como descarga de inodoros, riego y limpieza, mediante sistemas de primera escorrentía y depósitos accesibles para mantenimiento.

Se contempla la reutilización de aguas grises donde la normativa lo permita. Griferías de bajo consumo, inodoros de doble descarga, grifos con sensor y recuperación de condensados reducen la demanda de agua potable.

Las aguas pluviales se gestionan mediante pavimentos permeables y alcorques vegetados, permitiendo que el sitio absorba, retenga, reutilice y haga visible el agua en lugar de sellarla y evacuarla rápidamente.

El riego prioriza especies nativas resistentes a la sequía y se minimiza mediante mejoras del suelo, acolchado, zonas hidratadas, sombra y sistemas de control sensibles a las condiciones meteorológicas, utilizando agua no potable.

5. Materiales y carbono incorporado

Como edificio cívico de larga vida útil, el museo prioriza materiales estructuralmente apropiados, duraderos, reparables y mantenibles localmente, antes que materiales simplemente más ligeros o novedosos.

La estructura principal emplea hormigón de bajo carbono con ceniza volcánica como sustituto parcial de áridos, junto con hormigón reciclado y acero recuperado de demoliciones locales y cercanas.

Luces estructurales racionales, retículas repetitivas, minimización de estructuras de transferencia y optimización de losas se convierten en elementos expresivos de la arquitectura.

Los materiales locales y regionales se priorizan para revestimientos y acabados, poniendo en valor la artesanía ecuatoriana y reduciendo el impacto asociado al transporte.

La circularidad se incorpora mediante diseño para desmontaje, muros expositivos modulares, cielorrasos desmontables, elementos de fachada reemplazables e infraestructura expositiva reutilizable. Los residuos de construcción y operación se clasifican y gestionan conforme a objetivos de valorización.

Categoría

Ambición preliminar

Carbono incorporado

Establecer una línea base mediante ACV y alcanzar una reducción del 20–30% mediante la optimización de la estructura y la envolvente.

Residuos de construcción

Al menos un 75% de desvío de vertedero, sujeto a la capacidad local de reciclaje.

Materiales y exposiciones

Priorizar materiales locales, duraderos y reparables, así como sistemas expositivos modulares y reutilizables.

6. Estrategia de conservación

La conservación y la sostenibilidad trabajan de manera conjunta. El edificio protege las colecciones evitando al mismo tiempo consumos energéticos innecesarios mediante una organización espacial basada en distintos niveles de sensibilidad ambiental.

Las galerías combinan envolventes estables, iluminación natural controlada, iluminación filtrada, infraestructura flexible y sistemas HVAC sectorizados. Las salas permanentes, temporales y de alta sensibilidad pueden operar bajo parámetros diferenciados, evitando que todo el museo deba cumplir las condiciones más estrictas.

Archivos, depósitos y laboratorios de conservación se ubican en el nivel protegido del subsuelo, resguardados de la radiación solar, inundaciones, acceso público, vibraciones, plagas y cambios bruscos de las condiciones ambientales. Los espacios de almacenamiento pueden ampliarse hacia los niveles de estacionamiento conforme disminuya la demanda futura de vehículos.

Las operaciones de carga y servicios se organizan mediante un muelle seguro, áreas de cuarentena, zonas de inspección, montacargas y talleres especializados.

Las medidas de resiliencia incluyen depósitos protegidos frente a inundaciones, salas técnicas seguras, protección frente a caída de ceniza volcánica, ventilación filtrada, suministro eléctrico de emergencia para sistemas críticos y rutas claras para la evacuación y salvamento de colecciones. Cubiertas y sistemas de drenaje se dimensionan para eventos de lluvia intensa y acumulación de ceniza.

7. Accesibilidad universal y experiencia inclusiva

La accesibilidad constituye un principio espacial fundamental y no un requisito añadido posteriormente.

Una ruta continua libre de barreras conecta el transporte público, los accesos peatonales, los estacionamientos accesibles, las áreas de descenso de pasajeros y la plaza pública con todos los espacios principales del museo, en cumplimiento de la normativa ecuatoriana y de las normas INEN/NTE aplicables.

Debido a la altitud de Quito, que puede incrementar la fatiga, la estrategia de circulación incorpora abundantes áreas de descanso, espacios sombreados, recorridos de longitud controlada, orientación clara y rutas alternativas.

Los visitantes con movilidad reducida acceden a los ascensores principales en igualdad de condiciones y pueden recorrer todos los espacios, incluidas las terrazas en cada nivel.

La señalización funciona de manera multisensorial mediante elementos de alto contraste, braille, pavimentos táctiles, anuncios visuales y sonoros, bucles magnéticos para personas con discapacidad auditiva, contenidos audiovisuales subtitulados, salas de calma y sistemas digitales accesibles.

8. Flexibilidad operativa y expansión futura

La propuesta está diseñada para una operación a largo plazo, sustentada en el mantenimiento, la puesta en marcha, el monitoreo y la capacidad de adaptación.

Salas técnicas, conductos verticales, filtros, bombas, depósitos, equipos de cubierta, drenajes y elementos de fachada se disponen para facilitar el acceso seguro y su eventual reemplazo. Las rutas de mantenimiento permanecen separadas de los recorridos públicos.

La cubierta permite el acceso seguro para la limpieza de los paneles fotovoltaicos, la inspección de drenajes, el mantenimiento de lucernarios y la retirada de ceniza volcánica.

La puesta en marcha forma parte integral de la estrategia. Todos los sistemas se verifican antes de la apertura y se ajustan durante los primeros años de operación. La programación estacional contempla periodos húmedos y secos, distintas cargas de visitantes y diferentes configuraciones expositivas. El sistema BMS proporciona información continua para optimizar el rendimiento.

El museo puede adaptarse a lo largo del tiempo: las galerías pueden reconfigurarse, la infraestructura expositiva es reutilizable, los sistemas pueden ajustarse y las instalaciones disponen de capacidad de reserva.

La expansión futura se contempla desde el inicio mediante una lógica volumétrica clara que permite ampliar el edificio anexo sin comprometer el concepto principal, con un impacto mínimo sobre la primera fase y garantizando la continuidad de las operaciones durante la construcción.



 

jueves, 9 de julio de 2026

Atardece en el Museo

 Compartimos algunas ideas conceptuales acerca de nuestro proyecto para el Museo Nacional del Ecuador, concurso que se encuentra en revisión; ya habrá tiempo de compartir el proyecto, cuando tengamos instrucciones de parte de la organización acerca de los pasos a dar. 


Epílogo

Atardece en el Museo

La museística global debate y revisa los criterios curatoriales y las narrativas que organizan sus colecciones.

Algunas culturas reclaman la restitución de parte de sus patrimonios colonizados tiempo atrás, incorporados a acervos lejanos y ajenos;

muestras aquí y allá presentan disclaimers reconociendo que la mirada contemporánea no valida lo que pensábamos no hace tanto...

En ese clima revisionista, en escenarios de certezas interpeladas, es que nuestro proyecto propone un museo abierto, un edificio que al volverse territorio permite reconfigurar en su devenir, múltiples miradas y nuevas relaciones, con la vocación de construir una nueva narrativa desde el centro del planeta, que aporte una nueva voz en la discusión pública sobre quienes somos.

El proyecto resume en un dispositivo publico las geografías y la ciudad, y permite venir y volver siempre en una nueva experiencia, estableciendo relaciones diversas con el patrimonio, que empezamos a apreciar en las esculturas del Boulevard, la plaza, y la entrada al Museo:

- Accedemos a las reservas, podemos participar de ese yacimiento en el protegido subsuelo, observar como se cuidan, se restauran, y se extraen con cuidado, de ser necesario, para exponerlas y así encender debates y activar la energía colectiva unos metros arriba, en las salas de la colección.

- Caminamos rumbo a las salas en un andar ascendente, allí donde la ciudad, el cielo y los volcanes omnipresentes nos recuerdan porque el patrimonio expone lo que expone. Ingresamos a las imponentes salas de la colección, donde todo ese acervo dialoga, permitiéndonos establecer nuevas relaciones cada vez.

Y las fotos de un catálogo frizado se vuelven historia presente en cada experiencia: ¿qué tendrá que ver ese mural (de Jaime Andrade Moscoso) con esta paisaje? (de Rafael Troya) se pregunta ese joven, sin saber aun que ambos artistas, aun de épocas tan diferentes han contado con sus técnicas algo que también esta allí, en esa estatua de arcilla de 2500 años de antigüedad….

- No sabe aún porque todas esas obras les resultan familiares, y de alguna manera lo constituyen (de eso se dará cuenta dentro de algunos años...)

pero algo empieza a entender al salir a la terraza allá arriba, mientras atardece y el sol se esconde en el oeste, mientras este otro sol metálico se enciende:

 un sol ancestral que recupera su lugar en el paisaje urbano dialogando con tantas cúpulas y cruces impuestas, aunque ya propias también, y que reconoce de esa pintura de Rafael Salas que vio abajo y que hoy pintaríamos así…

 

Ahí va el joven a juntarse con sus padres, que vinieron a una charla de Estelina Quinatoa y lo esperan en el restaurante ahí mismo, en la terraza para cenar; le cuentan que en un museo en Paris parece que hay un restaurante bastante parecido, pero que este es mucho más lindo, porque se ve el Cayambé..


                                                                                                                                        Quito, Junio 2026


Fragmento de la memoria original del proyecto presentado. 




miércoles, 14 de enero de 2026

Seis Brasilias Argentinas

Proyectando en la neblina

 Intro/ disclaimer:

 10 de enero  2026: el vértigo de los últimos dos meses, la alucinante y demencial dinámica del día a día del inicio de 2026 planetario, por un lado refuerzan el sentido de este texto en borrador y construcción desde hace unos seis meses, y por el otro agregan hechos y manifestaciones que enriquecen e interpelan las ideas que venimos reflexionando.

Intentaremos cerrarlo antes de que las esquirlas lleguen hasta este sur….


Fecha de referencia: ASB/DSB  (antes de Scott Bessent / después de Scott Bessent)

Mientras cerramos este texto, los EEUU acaban de anunciar que están dispuestos a dar todo su apoyo (veremos luego los términos…) a nuestra alicaída y errática economía, en una decisión al menos sorprendente, decisión que, en una lectura geopolítica, obviamente tiene que ver con afectar la injerencia China en nuestra región. (supimos luego que ese apoyo dio vuelta una elección probablemente perdida.)

También podríamos incorporar otras lecturas, que dan lugar a teorías que por estos días circulan, relativas a algunas circunstancias históricas, donde los países centrales “invitan” a desarrollarse a países periféricos (Malamud, entre otros); todo esto nunca es ingenuo, pero hagamos el ejercicio de aceptar un poco de todo lo que se especula en estos escenarios confusos de cambio de época.

En este mapeo de escenarios, se nos vuelve ineludible relacionar este contexto y las estrategias políticas de orden global, con el proceso que en 1950, en el inicio de la generación de un mundo bipolar post guerra entre los EEUU y la Unión Soviética, impacta en nuestra región con el proyecto de reconfiguración del territorio y las fronteras brasileras, que en términos de Arquitectura podemos reconocer y empezar a descifrar a partir de los registros de la construcción estratégica y refundacional de Brasilia y sus edificios.

Haber viajado a allí hace 25 años fue otro viaje más allá del habitual viaje a esa nueva capital, solo por el hecho de haberla caminado bajo ese tórrido sol, con el numero de la revista Bloc curado por Francisco Liernur bajo el brazo, que le dio a aquel iniciático viaje una dimensión otra que trascendía y contenía a la disciplinar.

Pancho hace una atractiva interpretación y descripción de cómo los EEUU para evitar la infiltración ideológica del comunismo en el continente, se involucran e invierten fortunas, literalmente, en territorio brasilero: no es solo Brasilia, también Macapa (Bratke, Vilanova Artigas...) y otras ciudades limítrofes: centro y fronteras.

Tal inversión no es solo edilicia o territorial; durante los 40 y 50, la inversión se extiende al campo cultural todo, donde los medios y diversos dispositivos culturales realzan rasgos y figuras de la escena brasilera: la tropicalización de Disney con personajes como Pepe Carioca, el auge de Carmen Miranda en Hollywood, la explosión del Samba con Joao Gilberto, o el pabellón de Brasil y la llegada de las estrellas de la arquitectura moderna brasilera al proyecto de Naciones Unidas en New York junto a Le Corbusier.


Toda esa maquinaria que impacta literalmente en el territorio con trazados, infraestructuras, ciudades y edificios, no es ni más ni menos que una estrategia geopolítica ante una evidente reconfiguración planetaria postguerra, donde Brasil (Portugal), histórico aliado a Estados Unidos (Gran Bretaña), se encuentra ante una oportunidad que, desde lo externo, capitaliza y concreta en una transformación histórica para los intereses propios.


Podríamos años después, y ante una nueva configuración global post pandemia, reconocer una situación análoga, esta vez para evitar la infiltración infraestructural y comercial China en el sur americano, y evitar que se replique aquí lo ya ocurrido en el continente africano.

Solo en esa lectura es explicable semejante e inédito apoyo a nuestro país, que coyunturalmente sería el único alineado de valor estratégico a los intereses del país del norte, además de objeto de deseo en la lógica geopolítica del control de paso por el corredor sur y la Antártida. (huelga decir que nada ingenua será esa “colaboración”, todos sabemos las visitas de militares meses atrás, la cantidad de condicionantes que estarán ocultas en letra chica detrás de recursos, territorio, etc.)

Nos guste o no lo que esta pasando y como está aconteciendo, está ocurriendo; y estas líneas tratan, en ese panorama difuso, pensar como nuestros intereses puedan ser una opción y una oportunidad.

Seamos permisivos por un rato analizando el caso Brasil: pareciera que la ayuda en su momento de EEUU, no ha condicionado la actualidad de nuestros vecinos que suelen dialogar con bastante dignidad en su relación con el norte. Está claro que Brasil y los EEUU han continuado un antiguo vinculo de alianza entre Portugal e Inglaterra, y allí hay una relación de cierto balance entre las partes que nuestro país nunca ha tenido.

Nos gusta provocarnos a partir de este episodio inédito, y proyectar como podría nuestro país capitalizar la oportunidad, imaginando una suerte de "Brasiliación" de nuestro extenso territorio. No tanto para ponerlo en términos de un trazado sublime o de un manifiesto edilicio arquitectónico, que también, porque no... ni tampoco para determinar una nueva centralidad única: mas bien, para ponerlo en términos de lo que venimos pensando hace años: la regionalización, o federalización de nuestro inmenso país, con el rediseño de un mapa administrativo acorde a las demandas y las necesidades de esta época, que pueda expresarse como una matriz otra, complementaria a la del puerto central.

No parece haber nadie que desde el Estado este mirando este escenario como esa oportunidad; es más, no parece haber Estado para esta dimensión del pensamiento territorial, ya algo dijimos en el posteo anterior sobre AOG 25; pero sembremos igual esta semilla:


A diferencia de la idea de la nueva única capital en Viedma o Santiago del Estero, y más acá del fugaz anuncio de las 24 nuevas capitales administrativas alternativas anunciadas por un día durante el gobierno de Alberto Fernández, creemos que podrían desarrollarse 6 nuevas centralidades en la lógica de regiones geoculturales que desde el estudio hemos llevado al proyecto académico del Taller Nación, donde estas ideas se potencian y desarrollan desde hace 7 años:

Siguiendo el planteo de las 74 zonas económicas del Nación Justa Libre y Soberana de 1950, pero hacia una agenda que contemple equilibrios necesarios entre mercado y ambiente, entre cultura y naturaleza, imaginamos un nuevo mapa de nuestro territorio; un nuevo plano que avance sobre la mera lógica de división política administrativa y la centralidad de un único puerto de salida ya perimida para la administración ecuánime del territorio, y se organice en 6 regiones que agrupen esas provincias afines entorno a sus soportes naturales,  que condicionan y proponen formas específicas de habitarse, de producir y sostener el medio a partir de sus recursos y sus dinámicas, y que desde esa condición particular permiten además, establecer relaciones complementarias y potenciadoras con las otras zonas en una lógica de mercado interno, y hacia sus externalidades en un circuito más amplio de dinámicas e intercambios, que no necesariamente debiera pasar por el puerto de Buenos Aires.


Pensar estas nuevas centralidades es en definitiva construir una nueva capa complementaria sobre el modelo territorial del país acorde a la historia y a la época; reformulando algunos vectores, y siempre pensando en ecualizar el desbalance de nuestro extenso territorio:

Entender las economías intrínsecas a cada región, que son las que generaran sentido para habitarlas, para encontrar allí opciones y estándares de vida acorde a la agenda de la época: habitar en la mejor relación con un medio que ofrece recursos para el desarrollo, pero que en su finitud, implica estrategias de equilibrio; trabajar complementariamente con las economías de las otras regiones, no solo en una dinámica de mercado interno, sino con la posibilidad de establecer relaciones hacia afuera, por distintos nodos vinculares y sistemas de relaciones, atendiendo la condicionante de cada vía de intercambio: túneles, ríos, mar, aire, ferrovías y carreteras, serán en cada caso, en cada relación de borde, canales posibles y necesarios para el desarrollo de cada región.
Las provincias, sus gobernadores, no pierden la potestad de sus recursos, pero podrían establecer estrategias comerciales y ambientales por región, lo que les evita competir entre ellos y generar mas escala para negociar, y mas políticas comunes para equilibrar sus desarrollos y su relación con el soporte natural que los reúne y nutre.

Así mismo, cada ámbito geocultural podrá dentro de un marco general, potenciar la educación orientada a sus condicionantes y necesidades, con la posibilidad de generar el conocimiento específico para alimentar industrias y tecnologías acorde a cada ámbito, lo que fomentará rasgos identitarios y circularidad en el manejo de buena parte de recursos y materiales, disminuyendo traslados y grandes desplazamientos innecesarios. 

Una operación de escala de este tipo, solo es viable si hay un pensamiento y una gestión que puede articular intereses y trabajar en la red y la gestión de un estado que pueda administrar y guiar el proceso, que lejos de balcanizar el territorio, busca integrarlo en la más pertinente lógica de sus particularidades. Conectividad entre regiones, rutas y trenes, hubs de acopio y distribución; infraestructura y equipamiento, y oportunidades que den sentido, y permitan desear vivir en esos escenarios.

El problema de la vivienda no es la vivienda ni la tierra, sino definir el sentido de un lugar donde vivir a gusto: en ese sentido, si el lugar es atractivo y apetecible, si da oportunidades, el espacio habitable siempre aparece: como suelo o como densificación: la idea de que vivir bien solo es vivir en un lote con paisaje propio es una idea a contramano de la historia de urbanización del planeta.

Y nuestro país, si pudiera lograr algunos acuerdos y políticas básicas de convivencia y destino, ofrece innumerables opciones para desarrollar habitabilidad: está claro que la época, a diferencia de otras épocas, con la tecnología de la comunicación y la información, y con los nuevos desarrollos de energías alternativas, habilita esa hipótesis no viable años atrás.

 

Solo hace falta un poco de arrojo, de inteligencia y de utopía, cosas que si se conseguían años atrás cuando este país nacía, y que tanto harían falta hoy.

Acá en AFRa, y en nuestra familia extendida que es el Taller Nación, a pesar de lo que la época pareciera querer hacernos creer, queremos seguir pensando más allá; mientras atendemos lo cotidiano, pensamos como podría ser lo que viene, para darle forma, una forma otra.

Parte de nuestro capital debemos invertirlo en pensar lo posible, no porque deba necesariamente ser, sino por el hecho de no darlo por dado.

Como leímos hace poco de Vaclav Havel, dramaturgo y expresidente checo: "La esperanza no es lo mismo que el optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte”. **

 

cierre/ disclaimer 2:

12 de enero 2026: 

Cerramos aquí esta reflexión en curso:  No hay nada a la vista que indique que en esta nueva reconfiguración, se esté pensando en como capitalizar la oportunidad: No hay oficinas, organismos, o personas visibles detrás de un posible pensamiento integrador territorial.

La realidad parece superar a la ficción. La idea de instalar sutil y simpáticamente desde un dispositivo cultural un actor necesario con fines geopolíticos parece reeditarse.

Hoy el presidente argentino habilitó una cuenta en inglés, para que se lea en inglés, en los lugares donde se habla inglés, que no quedan cerca; y representándose como un superhéroe, como un dibujo de Marvel, ya no como el Pepe Carioca de Disney, conforme a los tiempos que corren, y mucho menos como el Patoruzú de Dante Quinterno.

La cuenta fue suspendida a la hora por X.

Fin


**La frase aparece en su libro Disturbing the Peace: A Conversation with Karel Hvížďala (publicado originalmente en checo como Dálkový výslech en 1986). 

martes, 13 de enero de 2026

Otro Beso

Es una alegoría al mural El Beso, pintado en 1991 por Dimitri Vrubel en el muro de Berlín luego de demolido, que muestra un saludo entre los lideres comunistas Leónidas Breznhev de la URSS, y Erich Honecker de Alemania Oriental.

45 años después, un muro, menos literal pero de impactantes consecuencias en curso parece ir redefiniendo el planeta, y nos parece saludable y necesario, en escenarios tan difusos, sumarnos constructivamente a la conversación pública. 

visto desde aquí, este nuevo tablero queda expresado a diferencia y en modo opuesto a aquel, en la relación entre dos líderes del capitalismo mas extremo, Donald Trump y Javier Milei.

"Dios mío, ayúdame a sobrevivir a este amor mortal", la frase que se encuentra en el mural original, parece tener plena vigencia.